lunes, 7 de octubre de 2024

06. Imperialismo y Colonialismo


El imperialismo del siglo XIX fue una consecuencia lógica del desarrollo de la Revolución Industrial. Por un lado, el crecimiento de la industria y la nueva economía capitalista necesitaban territorios, mercados, materias primas... Se exploración África y se penetró en Asia. El hombre blanco se sentía superior al resto de la humanidad y con derecho a dominarla.

Las causas de la expansión imperialista de Europa, en el siglo XIX, por el mundo son múltiples:

- El crecimiento de la población europea: En la segunda mitad del siglo XIX la población europea pasó de 300 a 450 millones de personas, gracias a los avances de la Revolución industrial que ya vimos. Esto provocaba una fuerte presión demográfica sobre los recursos económicos.

- Necesidades del nuevo sistema económico europeo: Conseguir materias primas y fuentes de energía baratas, que en Europa escaseaban. Además, con el tiempo, los mercados empezaron a dar muestras de saturación. Era preciso, encontrar nuevos mercados, en los que colocar esos capitales.

- Causas políticas del imperialismo: Tras el triunfo de las revoluciones burguesas en Europa, la burguesía fue evolucionando cada vez hacia posturas más conservadoras por miedo a las protestas de las masas populares. Además, las distintas potencias europeas trataban de conseguir el control militar y comercial de las principales rutas marítimas y terrestres, intentando mantener alejados a los rivales del área de influencia de cada nación.

- Factores ideológicos y científicos: Se potenció el fomento de estudios geográficos y antropológicos. Las sociedades geográficas alcanzaron una enorme importancia y contribuyeron a difundir los descubrimientos mediante conferencias y congresos. El darwinismo, con sus presupuestos sobre la evolución de las especies justificaba el predominio de los blancos.



Durante el siglo XIX se extendieron los 
grandes imperios coloniales:

El imperio británico: fue el más extenso de todos. Alcanzó su madurez durante el reinado de la reina Victoria (1837-1901). Sus dominios se extendían por Asia, el Mediterráneo, África, Oceanía y América.

El imperio francés: era el segundo gran imperio en importancia y extensión. Su máximo impulsor fue Jules Ferry. Se extendía por África, Asia, Oceanía y América. 

- Otros imperios coloniales fueron los de Rusia, Alemania, Italia, Bélgica, Portugal, España y ya al final del siglo se unieron al proceso Estados Unidos y Japón.

Podemos distinguir las siguientes formas de dominación y organización colonial, que han dejado huella hasta nuestros días en los respectivos territorios que las sufrieron:

- Las colonias de administración directaEran territorios que se habían conquistado por las armas. La potencia colonial imponía sus funcionarios y sus instituciones y las administraba sin ningún tipo de compromiso hacia la población local. Fue el tipo más extendido.

- Protectorados. Eran territorios donde se respetaba el gobierno indígena ya existente para evitar problemas. El gobierno local controlaba la vida interior de la región, mientras que la política exterior era gestionada por la potencia colonial de turno. Fue un modelo utilizado por Francia (Marruecos) y Gran Bretaña (Birmania).

- Dominios. En el imperio británico se dio el caso de colonias con mayoría de población europea respecto a la población indígena. Al tratarse de una población mayoritariamente blanca conseguía un amplio autogobierno para gestionar sus propios asuntos, limitado por un gobernador nombrado por la reina. Fueron los casos de CanadáAustralia Nueva Zelanda.

Territorios metropolitanos. Fueron considerados como una prolongación de la metrópoli. Es decir, se consideraban una provincia más de la potencia colonial. Fue el caso de Argelia con respecto a Francia.

Pronto surgieron voces contrarias al imperialismo como la II Internacional Obrera. Otras críticas fueron las de los misioneros, testigos de los excesos coloniales. También hubo disputas entre las potencias. Para evitarlos, se llevó a cabo la Conferencia de Berlín.


Las 
consecuencias del imperialismo colonial fueron las siguientes:

- En cuanto a la población. Como seguían produciéndose muchos nacimientos, se produjo un elevado crecimiento de la población y el consiguiente desequilibrio entre población y recursos, que perdura hasta hoy día.

- Consecuencias económicas. Se potenciaron los productos para la exportación a la metrópoli, como café, cacao, caucho, té o caña de azúcar, modificando con ellos paisajes y formas de vida. Al ser necesarias infraestructuras para trasladar esos productos, se crearon puertos, ferrocarriles, carreteras…, pero siempre teniendo en cuenta el interés de los colonizadores.

- Consecuencias políticas. Todas las colonias sufrieron dependencia de sus metrópolis. Esta situación trajo como respuesta un antiimperialismo.

- Consecuencias sociales. Había una inmensa mayoría de población local marginada y explotada.

- Consecuencias culturales. El deseo de transmitir los valores de la civilización occidental fue una de las causas del avance del Imperialismo. Se trataron de imponer por la fuerza las costumbres europeas, la religión cristiana, la lengua..., lo que ocasionó un proceso de aculturación.


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