LA II REPÚBLICA
Desde el inicio del siglo XX España se había convertido en un país en crisis. Su sistema político, una monarquía liberal moderada, se había quedado demasiado viejo para los tiempos que corrían. Había mucha corrupción. En 1923 el sistema liberal cayó víctima de un golpe de Estado. Entre 1923 y 1930 España quedó sometida a la dictadura del general Primo de Rivera.
El rey, Alfonso XIII, trató de restaurar poco a poco el viejo régimen liberal, pero a la oposición no le bastaba con eso. Alfonso XIII había apoyado a Primo de Rivera, por lo que ahora los enemigos de la dictadura eran también enemigos de la monarquía: querían democracia y República.
En abril de 1931 se convocaron elecciones municipales. En las grandes ciudades, ganaron las candidaturas republicanas. Mucha gente se echó a la calle, mientras numerosos ayuntamientos proclamaban la República sin que las fuerzas de orden público lo impidieran. Para evitar una guerra civil Alfonso XIII abdicó y se exilió fuera de España. El 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República.
La II República trató de convertir a España en una sociedad democrática y moderna. Su norma esencial fue la Constitución de 1931, una de las más avanzadas de su tiempo. Entre sus figuras políticas destacan nombres como los de Manuel Azaña o Niceto Alcalá-Zamora. Entre los logros de la II República están los siguientes:
1) Se reconoció por primera vez el derecho al voto de la mujer, en cuya defensa se destacó la diputada del Partido Radical Clara Campoamor. Poco más tarde, ya en la Guerra Civil, se nombraría a la primera ministra de la Historia española, Federica Montseny.
2) Se reconoció el derecho a la autonomía de las regiones. Cataluña y País Vasco llegaron a tener estatutos de autonomía.
3) Se estableció la separación entre Iglesia y Estado, lo que, entre otras cosas, posibilitó avances como la legalización del divorcio.
4) Se mejoraron las condiciones laborales: salario mínimo, jornada de 8 horas, permisos, negociación colectiva...
5) Se mejoró la enseñanza pública, creando numerosos centros educativos.
6) Se intentó hacer una reforma agraria para repartir mejor las tierras y resolver el problema de los jornaleros, trabajadores agrarios sin tierras, con salarios muy bajos y mucho paro.
El 13 de julio de 1936 el asesinato del político de derechas José Calvo Sotelo a manos de socialistas, en represalia por un asesinato anterior, causó una gran indignación entre la derecha española. Los conspiradores de extrema derecha que desde meses antes venían preparando un golpe de Estado aprovecharon ese momento para poner en marcha su plan.
EL DEBATE DEL VOTO FEMENINO EN LA II REPÚBLICA
LA GUERRA CIVIL
El 17 de julio se sublevó la guarnición militar de Melilla. El 18 de julio numerosas guarniciones siguieron su ejemplo. En unos días el levantamiento había triunfado en buena parte del norte de España, así como en las principales ciudades de la Andalucía occidental y los territorios españoles en África. Pero en el resto del territorio, que incluía las zonas más industrializadas, la sublevación había fracasado. Ni los sublevados, ni el gobierno legítimo republicano estaban dispuestos a ceder. Por eso lo que se había planeado como un rápido golpe de Estado se convirtió en una larga y sangrienta guerra civil. El gobierno republicano no sólo tenía que preocuparse de ganar la guerra contra Franco, sino también de controlar la revolución en su interior y entenderse con las milicias obreras y nacionalistas.
La Guerra Civil sucedió en el peor escenario internacional posible. La URSS trataba de extender su modelo por Europa a través de los partidos comunistas, mientras los fascismos avanzaban imponiendo sus políticas agresivas.
La Alemania Nazi y la Italia fascista apoyaran militar y económicamente a los sublevados, mientras la URSS y miles de voluntarios de otros países (las brigadas internacionales) apoyaban a la República. Las democracias, asustadas, no apoyaron a la República.
De esa forma la Guerra Civil se convirtió en el escenario de las luchas políticas entre las potencias totalitarias de Europa. Se convirtió además en el "laboratorio de ensayo" del tipo de armamento que poco después se usarían en la Segunda Guerra Mundial. Podemos distinguir varias fases en el desarrollo de la guerra:
1) La guerra de movimientos (julio-noviembre de 1936). Los "nacionales" avanzan en pinza sobre Madrid desde el norte y desde África. Las tropas africanas de Franco desembarcan en la Península, gracias a la ayuda italiana y alemana, y marchan rápidamente por el oeste de Andalucía y Extremadura. Pero son detenidas en los alrededores de Madrid (Batalla de la Ciudad Universitaria).
2) La guerra de desgaste y el frente del norte (noviembre de 1936-octubre de 1937). Violentas ofensivas tratan de romper sin éxito el frente de Madrid (batallas de Jarama, Guadalajara, Brunete), mientras el gobierno republicano se traslada a Valencia. La conquista de Málaga da al bando "nacional" el control de la costa mediterránea andaluza. Desde marzo de 1937 Franco concentra sus esfuerzos en la conquista del cinturón industrial y minero del Cantábrico.
3) El frente mediterráneo (octubre de 1937-noviembre de 1938). Las operaciones se centran ahora en la zona mediterránea, mientras el gobierno republicano se traslada a Barcelona. Los republicanos reconquistan Teruel (batalla de Teruel), pero Franco la recupera y logra avanzar hasta la costa levantina, cortando en dos el territorio republicano. Los republicanos reaccionan con su última gran ofensiva, la Batalla del Ebro, una sangrienta guerra de desgaste que concluye con el derrumbe del ejército republicano en el sector oriental.
4) La caída de la República (noviembre de 1938-abril de 1939). El derrumbe del ejército republicano oriental permite a los "nacionales" conquistar Cataluña. El gobierno republicano y los combatientes marchan al exilio. Poco después Madrid se rinde. Los restantes núcleos de resistencia caen rápidamente. Conseguida la rendición incondicional de las autoridades republicanas, el 1 de abril de 1939 Franco da oficialmente término a la guerra.

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