Los términos medio rural, paisaje rural, zona rural y otros más aluden a conceptos que identifican al espacio geográfico del campo, visto o calificado como opuesto a lo urbano (lo relativo al pueblo por oposición a la ciudad). Es estudiado por la geografía rural.
- La escasez de población en comparación con las ciudades.
- El predominio de actividades económicas relacionadas con la obtención de productos de la naturaleza (agricultura, ganadería, explotación de bosques, minas, canteras,...)
- La existencia de unas estrechas relaciones personales entre sus habitantes.
- Poblamiento concentrado. Las viviendas se agrupan en un solo núcleo (pueblo).
- Poblamiento disperso. Las viviendas se distribuyen por el territorio de forma aislada (caseríos, cortijos,...).
- Poblamiento intercalar. Existe un pueblo principal pero también hay viviendas aisladas y pequeñas agrupaciones (aldeas).
El tipo de poblamiento de un espacio rural depende en gran parte de factores naturales:
- El poblamiento disperso es más típico en zonas húmedas y montañosas donde la ganadería es la principal actividad económica. Por ejemplo, en las regiones del Norte de España.
- El poblamiento concentrado es más típico en zonas llanas y de clima seco, porque las personas tienden a agruparse para organizar de forma colectiva el trabajo de las tierras. Este poblamiento predomina en los espacios rurales del centro y Sur de España.
Dentro del espacio rural, el espacio agrario está constituido por las zonas que se dedican específicamente a las actividades agrícolas, ganaderas y forestales. El espacio agrario está condicionado por dos tipos de factores:
A. Los factores naturales son las condiciones de partida que impone la naturaleza. Los principales factores naturales son:
- El clima. Los climas demasiado fríos o cálidos y demasiado secos o húmedos perjudican a la actividad agraria. Los climas templados y moderados son los más favorables y los que permiten más opciones para las actividades agrícolas y ganaderas.
- El relieve. La excesiva altitud y las fuertes pendientes perjudican a la actividad agraria. Las zonas montañosas y accidentadas se prestan mejor a la explotación ganadera.
- Los tipos de suelos. Los suelos arenosos y arcillosos son poco favorables para la agricultura. Los suelos constituidos por limos (sedimentos depositados al borde los ríos) son los mejores para la agricultura. Suelen encontrarse estos suelos en los valles de los ríos.
- La presión demográfica. El crecimiento de la población obliga a aumentar la producción agraria. Esto puede conseguirse aumentando las tierras cultivadas o cultivando la misma extensión de tierra con mejores técnicas. Ambas opciones transforman notablemente el paisaje agrario.
- Los medios técnicos. El desarrollo tecnológico aplicado a la agricultura y la ganadería transforma notablemente los paisajes agrarios y permite superar las barreras impuestas por las condiciones naturales.
Elementos que integran el paisaje agrario.
A) El tipo de parcelas. Una parcela es la porción mínima de tierra cultivada que puede percibirse bien diferenciada. La forma, el tamaño y el modo en que se separan las parcelas tienen mucha importancia a la hora de describir un paisaje agrario.
- Según su forma las parcelas pueden ser regulares (típico en zonas llanas) o irregulares (habitual en las zonas montañosas por la adaptación al terreno).
- El tamaño de las parcelas también es importante. Si son pequeñas predominan las explotaciones agrarias denominadas minifundios. Si son grandes estaremos ante explotaciones de grandes dimensiones, llamadas latifundios.
- La separación entre las parcelas puede hacerse mediante cercas, vallas o muros, paisaje que se denomina de bocage o campos cerrados. Si no existen barreras entre las parcelas hablamos de openfield o campos abiertos.
- Cultivos arbóreos. Árboles que se mantienen durante largo tiempo.
- Plantas de ciclo anual. Se siembran y recogen cada campaña. El paisaje puede cambiar de un año para otro si se opta por cambiar de producto. Estos cultivos son más adaptables a la evolución de los precios del mercado.
- Según la relación entre el terreno explotado y la producción obtenida distinguimos:
- Sistemas intensivos. La tierra y el ganado se trabajan al máximo para obtener la mayor producción posible con poca tierra o animales. Pueden darse sistemas intensivos aplicando tecnología (países desarrollados) o mucho trabajo humano (países en desarrollo).
- Sistemas extensivos. Si se dispone de abundantes tierras y ganado no hay que esforzarse mucho para alcanzar una producción elevada. No se invierte tanto en tecnología y mano de obra.
- Según el uso del agua podemos distinguir:
- Agricultura de secano. Las plantas sólo reciben el agua que aporta la lluvia. En las zonas húmedas ésta puede bastar para obtener buenas cosechas. En las zonas menos lluviosas el secano ofrece bajos rendimientos.
- Agricultura de regadío. Se suministra agua a las plantas por medios artificiales. Estos pueden ser tecnológicamente avanzados o tradicionales. En las zonas menos lluviosas el regadío es imprescindible para obtener buenos rendimientos.
- Según la variedad de cultivos que encontramos en un espacio agrario podemos distinguir:
- Sistemas de monocultivo. Un solo producto ocupa la mayor parte del paisaje agrario (olivares andaluces). El paisaje es monótono, pero la especialización ayuda a tener mejores producciones de cara a su venta en el mercado.
- Sistemas de policultivo. En un mismo paisaje agrario encontramos variedad de productos. El policultivo es más típico en espacios agrarios destinados al abastecimiento de la propia comunidad campesina.














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